La artesanía tradicional, a menudo vista solo como una expresión cultural, asume en el proyecto Re-Crafts un papel estratégico en el desarrollo económico local.
Al promover la reutilización creativa de materiales y la puesta en valor de las técnicas tradicionales, el proyecto posiciona la artesanía como un elemento clave de la cadena del turismo cultural y sostenible.
Este enfoque reconoce que:
- El patrimonio cultural es un activo económico;
- La creatividad puede generar nuevas oportunidades de negocio;
- La sostenibilidad ambiental es una exigencia del turismo contemporáneo.
Durante la fase de identificación y selección de las prácticas locales, el proyecto prestó especial atención a aquellas técnicas que combinan tradición e innovación, permitiendo que los productos artesanales respondan a las exigencias de los mercados actuales, incluyendo hoteles, restaurantes y espacios culturales.